Somos muchos los educadores y educadoras sociales que trabajamos con jóvenes y es conocido por todos el tiempo que este colectivo pasa en las redes sociales. En casa, a través de sus propios ordenadores. Fuera de ella, en bibliotecas, centros juveniles y otros lugares que aportan conexiones de red. En locutorios y cibers. Mediante sus móviles…

Nosotros tenemos una herramienta a nuestro alcance y debemos saber aprovecharla. No sólo se trata de educar en el uso responsable de las redes sociales, sino de usarlo como recurso en nuestro trabajo. Está al alcance y de manera gratuita tanto para quienes trabajan en la administración como para las entidades privadas.

Aquellos que se mueven en el entorno de la dinamización juvenil tienen ante sí un potencial enorme para la difusión de sus actividades. Facebook o tuenti, quizá las redes más utilizadas por los jóvenes españoles, disponen de eventos que podemos crear y hacer llegar a nuestros usuarios. Lo mismo ocurre con quienes se dediquen a la información entre jóvenes.

Disponer de un perfil en las redes es casi una obligación para las asociaciones, concejalías de juventud y otras entidades que trabajan con este colectivo. Uno de los mayores problemas que nos podemos encontrar es la predisposición negativa de los trabajadores de un determinado servicio o del responsable del mismo hacia estas herramientas y el no reconocimiento de su utilidad. Otro handicap al que nos podemos enfrentar es su manejo, que puede ser desconocido para muchos trabajadores.

Formarnos y actualizarnos en este campo y utilizar de manera coorecta las TICs es muy importante para los educadores, tanto quienes trabajan en educación formal como quienes estamos en la educación informal. Por suerte cada vez son más los que se hacen conscientes de su enorme potencial, porque si queremos llegar a los jóvenes debemos estar donde están los jóvenes.